El Té verde es conocido por sus propiedades antioxidantes. Entérese de cómo y cuándo beberlo y con qué finalidad.
Una bebida milenaria
Dadmelis A. Solórzano
El té verde, mejor conocido por sus innumerables propiedades o beneficios en la salud de quien lo bebe con constancia, es una de las bebidas más avaladas científicamente, esto en particular, por su gran poder antioxidante. Incorporarla a su dieta diaria es una de las mejores decisiones que puede tomar.
A esta bebida se la atribuyen propiedades saludables tan diversas como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, control del peso corporal, actividad antibacteriana, propiedades antidiarreicas y se ha constatado su utilidad en la salud oral, donde se le atribuye colaborar en la prevención de aparición de caries y enfermedades periodontales.
El poder de los antioxidantes
El té verde contiene minerales y otros compuestos que tienen poderes antioxidantes. Por otra parte es la bebida con menor contenido en cafeína, respecto al té negro y a otras bebidas estimulantes, lo que le convierte en una alternativa a otras bebidas menos saludables.
En la actualidad, la mayoría de estos efectos están avalados por estudios científicos, en especial, todas las propiedades relacionadas con su actividad antioxidante. No obstante, según los investigadores, entre los diversos autores aparecen discrepancias respecto al consumo óptimo para que se manifiesten los efectos. Por supuesto, señalan que "el consumo debe ir acompañado de hábitos de vida saludables".