Dicen que los ojos son "la ventana del alma". Hay quienes se preocupan porque esa ventana luzca muy bien y encuentran en la blefaroplastia la solución a la belleza de sus ojos, a través de la intervención quirúrgica en los parpados.
Como el paso del tiempo deja sus huellas, se presenta un aumento en el volumen de la piel de los párpados, así como una flacidez nada agradable. La blefaroplastia permite arreglar estas imperfecciones y eliminar esa imagen envejecida y agotada. De hecho, algunos profesionales pueden aplicar la técnica junto a otras de rejuvenecimiento.
¿Cómo es el procedimiento?
Por lo general la operación toma una o dos horas. En ella se realiza una resección de piel de párpados para eliminar el exceso de grasa en ambos. Algunos casos no ameritan esta extracción en los párpados inferiores. En ellas se realiza una Blefaroplastia Trans Conjuntival, con lo que se elimina las bolsas pero no se corta ese excedente de piel.
Se trata de un proceso ambulatorio que toma de dos a cinco días de recuperación. Pero, como todo procedimiento, amerita cuidados posteriores. Por lo tanto, quienes estén pensando en realizarse una operación de este tipo, deben saber que tomarán antibióticos para evitar infecciones, usaran lentes de sol por un tiempo, no podrán dormir boca abajo y tendrán que consumir alimentos blandos.
Algunos efectos secundarios
- Ojo seco sintomático: en la mayoría de los casos desaparece luego de varias semanas. Este síntoma aparece porque el párpado superior ayuda a mantener la córnea. Para evitar esta complicación el médico debe descartar que el paciente tenga ojos secos.
- Hipercorrección de la piel abundante: en algunos casos, se puede extirpar más de la piel necesaria.