Vacunarse es una práctica necesaria a todas las edades
Jiancarlos Bustillos
La colocación de vacunas es un ejercicio prudente para lograr inhibir y prevenir ciertas enfermedades. La colocación de las mismas depende de múltiples factores como la edad, el padecimiento que se tenga y el registro que se lleve de las mismas.
Normalmente es establecido en el caso de los niños, un calendario de colocación de vacunas que debe ser supervisado por un pediatra, aunque también es posible aplicar esta técnica en adultos según sea su requerimiento, como mujeres embarazadas o casos especiales de inmunosupresión.
Vacunas para la difteria, el tétanos y la tosferina, requieren de una preparación previa a la colocación. En este sentido, se utilizan antiinflamatorios y antisépticos para disminuir la aparición de fiebre y malestar en los casos que sea necesario.
Gracias a la colocación de dosis combinadas de vacunas, es posible reducir las visitas médicas y administrar de forma segura las dosis requeridas por el paciente para prevenir enfermedades. Algunos tipos de vacunas son contraindicadas para embarazadas, ya que pueden ocasionar efectos negativos sobre el feto, como la vacuna para la fiebre amarilla, lechina y la triple viral.